Convoquemos a las asambleas por la derogación del ABL



La llegada de las nuevas boletas de ABL ha desatado una conmoción popular y una crisis política en la Ciudad. El “nuevo” ABL implica una doble confiscación: los “coeficientes” de aumentos no sólo se aplican sobre el impuesto anterior, sino también sobre la valuación de los terrenos. En un mismo barrio, viviendas de menores recursos han terminado pagando el mismo aumento que los propietarios de viviendas suntuosas. Los “mayores gastos” que invoca el macrismo no pasan, evidentemente, por mayores prestaciones a la población: acaban de ser despedidos 2000 contratados en varias áreas sociales de la administración porteña. No es la primera vez que el aumento en el ABL desata una conmoción popular. Ya había ocurrido en septiembre pasado, lo que obligó al macrismo a dar marcha atrás en los aumentos anunciados. Pero esa crisis culminó en un pacto legislativo con el kirchnerismo, que terminó “diseñando los aumentos actuales”. Ahora, la indignación popular coloca en crisis a ese pacto parlamentario y al propio impuestazo. Pero la luz de la experiencia anterior, está claro que la lucha contra el ABL de Macri exige de una intervención popular resuelta: reconvoquemos a las asambleas en todos los barrios, ganemos las calles de la Ciudad contra el impuestazo.

PO 1022 Publicado 19/12/2007



La reacción desbordada del matrimonio Kirchner ante las revelaciones del proceso judicial que se inició en Miami en vinculación con la valija de Antonini Wilson, simplemente demuestra que la pareja espera noticias aún peores en los próximos días.

No sería la primera vez que el verbo antiimperialista es usado para disimular las fechorías económicas de las camarillas nacionalistas. Defienden sus cajas fuertes al grito de Patria, sí, Colonia, no.



Los Kirchner, sin embargo, no solamente están en deuda por haber dejado salir del país, en su momento, al venezolano-norteamericano que ahora piden que les devuelvan, sino que tampoco han explicado los trajines de la plata de Santa Cruz, el caso Skanska, el paquete de Miceli, por no mencionar los otros manejos de Jaime y De Vido, o el uso económico de los superpoderes por parte del jefe de Gabinete.

El dúo oficial esgrime como una espada justiciera el pedido de extradición del fugitivo que ellos dejaron escapar, cuando el poder judicial de Argentina todavía se encuentra atorado con la estafa de IBM-Banco Nación, que lleva una década, o con los asesinatos de María Marta García Belsunce o de Nora Dalmasso, que involucran a sectores del poder político y económico. La concepción jurídica del oficialismo se encuentra plasmada en el copamiento de todos los poderes del Estado en su provincia de origen, o la cooptación del fiscal del caso Skanska al Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires.

El próximo embajador en espera ante el gobierno Bush, Héctor Timmerman, no tuvo reparos en hacer pública su convicción de que las cosas van a ir peores de aquí en más — una forma de admitir que los fiscales norteamericanos guardan en carpeta denuncias de un calibre todavía mayor. Es significativo que el brasileño Lula haya decidido contradecir a la Presidenta K, en la reciente reunión del Mercosur, en Montevideo, en cuanto a la responsabilidad que la mandataria argentina le achaca a los Estados Unidos. La corresponsal de Clarín en Río de Janeiro acaba de revelar el trabajo entre bambalinas realizado por la cancillería brasileña para ‘animar’ a Kirchner y a Chávez a arruinarle la visita a Bush en Mar del Plata en noviembre de 2004, con el propósito de que no se firme un Alca, pero el gobierno brasileño no da ahora la impresión, sin embargo, de creer que en el caso de la ‘valija’ se encuentre en juego la soberanía nacional.

La prensa del país le viene reclamando al gobierno, al unísono, que negocie un encubrimiento del caso con el gobierno norteamericano, preocupada por el crédito internacional del Estado argentino, cuya deuda externa es enorme y tiene pendiente un arreglo con el Club de París. Después de todo, la Justicia y el gobierno de Estados Unidos son probablemente los más venales del mundo, con sus testigos arrepentidos, sus fianzas según la clase social del acusado, su tolerancia con la tortura (una) y la promoción del tormento (el otro) y hasta la protección de maxi-terroristas, como el ‘gusano’ Posada Carriles — que asesinó a más de setenta personas con una bomba en un vuelo de línea. Pero el matrimonio no la ve de esta manera, porque no puede despegar el asunto del gobierno de Chávez, con el cual Bush probablemente no quiera ninguna negociación.

¿Los trabajadores deberíamos estar interesados en que el ‘valijazo’ sea llevado hasta sus últimas consecuencias políticas, o sea hasta el castigo y la destitución de todos los implicados — o sea una buena parte de la camarilla oficial? Claramente sí. El encubrimiento es funcional a un acuerdo político del gobierno argentino con el de Bush, el cual sería definitivamente anti-nacional. Esto ya ha ocurrido con el ataque de Kirchner a Irán en la ONU y con la firma de un tratado de libre comercio del Mercosur con Israel. Bush no le paga a Kirchner con su propia moneda: lo acompaña para pedir la extradición de los iraníes imputados por el fiscal Nisman, pero no le devuelve a Antonini, porque éste se ha transformado en testigo privilegiado y protegido contra los boliburgueses acusados de representar a una potencia extranjera y de coaccionar a un ciudadano estadounidense. Al permitir que la Aduana y la Policía Aeronáutica convirtieran a Antonini en un ‘prófugo’ como ahora lo describe Néstor K, con la finalidad de encubrir al presidente de Enarsa y al ladero de De Vido que venían con él, los Kirchner les han dado a Bush la carta que ahora, muy tarde, le quieren sacar del mazo.

Doble poder

La flamante Presidenta ha sido generosamente elogiada por su capacidad para discursear sin necesidad de un texto escrito, con la excepción de los editorialistas de La Nación. Más le convendría agarrar la Olivetti. Es que en solamente 48 horas se desdijo de las promesas que desparramó en su discurso inaugural.

La que no iba a ser “gendarme de la rentabilidad de las empresas” inauguró sus acciones mandando a Moreno a proteger las ganancias de la industria láctea, que es la gran vaca lechera del negocio. Sin embargo se encontró con la novedad de que cuando quiso imponer un precio mínimo a los tamberos, éstos consiguieron los buenos oficios del santafesino Binner para arbitrar un acuerdo entre las partes. En un par de días el poder se desplazó a la casa de gobierno de Santa Fe, que ahora recibe el apoyo del cristinista cordobés Schiaretti. Alguien ha dicho en un diario que hasta han visto a Moreno deprimido. Es la sensación natural del que ve la fragmentación incipiente del poder.


La dispersión del poder político no significa que la crisis lechera se esté resolviendo en favor de los trabajadores. Para esto es necesario que la industria y los grandes tambos abran sus libros y se establezca un control de la producción por parte de los trabajadores. Se trata de un alimento imprescindible, que por este motivo tiene un enorme impacto político.

La otra promesa, de no meterse en internas sindicales, tuvo el mismo destino que el desinterés por la rentabilidad. Cristina K. se fue a Mar del Plata a fogonear la candidatura de Gerardo Martínez, de la Uocra, para reemplazar a Moyano. El gordo de la Construcción le devolvió la gentileza 48 horas después con un corte de calles en la Capital, que paralizó el tránsito durante cuatro horas. Martínez se valió de métodos moyanistas para promover su candidatura. Aunque tenía toda la razón para lanzar los piquetes, esto porque los accidentes de trabajo en las obras no paran de crecer, se olvidó de que la principal responsable es la burocracia de la Uocra, estrechamente ligada a las patronales. Lo que está claro, de todos modos, es que la lucha por la jefatura de la CGT expresa otra fragmentación del poder oficial.

En estas condiciones, las paritarias del año que comienza se van a convertir en víctimas de las disputas entre camarillas burocráticas y de la ingerencia del gobierno. Para luchar contra esto es necesaria una campaña por paritarios electos en asambleas o congresos con mandatos, que prefigurarían una futura auténtica dirección de los sindicatos.

Cuando parecía que ya no había nada que agregarle a la catarata de calamidades oficiales, el marido de la Presidenta se largó a apoyar a otro protagonista del post-moyanismo, Lingeri, con tan mala fortuna que dejó ver que aún tiene las riendas del poder político. Su arenga contra los fiscales norteamericanos opacó cualquier cosa que hubiera dicho su mujer y lo puso en la posición de piloto del enfrentamiento. Se ha oficializado de este modo un poder bicéfalo en el medio de una crisis política internacional. Oportunamente, habíamos advertido sobre los peligros de cambiar de caballo en medio del río. El nuevo gobierno ha debutado con una crisis política que va cobrando cada día una envergadura mayor; y hasta D’Elía quiere atreverse a armar su propia vereda de enfrente. En otro terreno, las malas lenguas aseguran que Scioli ha formado un gabinete que es mal visto en la Rosada y al que ésta pretende hacerle la vida imposible con su Liga de Intendentes. A esto hemos llegado luego de la victoria Sin Vueltas de Cristina K. el pasado 28 de octubre.

Llamamos la atención de los trabajadores acerca de esta disgregación del poder oficial, y mostrar con ello la importancia que tiene que las diversas corrientes combativas impulsemos una agitación común por un plan de lucha único de toda la clase trabajadora — como lo señala acertadamente la declaración que se leerá en Plaza de Mayo el 20 de diciembre.

Un gran movimiento de reivindicaciones

Este cuadro de crisis por arriba se desarrolla cuando, por abajo, hay una enorme presión reivindicativa. El tema del doble aguinaldo ha calado hondo; no hay sindicato que haya podido sustraerse al reclamo. Está presente, muy fuerte, por ejemplo, en la UOM, Foetra o Neumáticos. Ha sido el eje del paro del subte. Un síntoma de la temperatura que reina en el movimiento obrero lo ofrecen los trabajadores del Casino, que han logrado desbaratar todas las maniobras de la patronal más cercana al albergue oficial, la de Cristóbal López. Asimismo, hay que destacar que el piquetazo de la Uocra del miércoles pasado es la expresión de un fuerte descontento interno debido a la frecuencia y gravedad de los accidentes de trabajo. La flexibilidad laboral los ha convertido en una plaga mundial; hace diez días desató una huelga general en Italia y una conmoción en todo ese país. El gobierno de los Kirchner se caracteriza, muy especialmente, por un temor que raya en el pánico cuando se trata de movimientos sindicales generalizados en las bases. El espíritu reivindicativo en el movimiento obrero es uno de los factores centrales de la actual situación política.

Es incuestionable, entonces, que la cuestión de las paritarias próximas ocupa un lugar central. Planteamos a todas las corrientes que se basan en la lucha del movimiento obrero a lanzar una campaña de anteproyectos de convenio que recojan la decena de reclamos fundamentales. Los accidentes de trabajo, la higiene y la cuestión ambiental deben ocupar el lugar fundamental que merecen. Ellas plantean el control obrero sobre el conjunto de las condiciones de producción y de los lugares de trabajo.

Crisis mundial

Las manifestaciones de licuación de este régimen de camarillas tienen lugar cuando se acentúan las tendencias a la bancarrota bancaria internacional. Celebramos un nuevo aniversario del 19 y 20 con el monstruo de una conocida que caracolea por Nueva York, Londres, Frankfurt y Hong Kong-Shangai: la bancarrota bancaria. Los bancos centrales están empeñados en desarrollar un ‘blindaje’ a la Cavallo —con las mismas consecuencias. El ‘riesgo-banco” ha reemplazado al otrora “riesgo-país”; el del Citigroup, por ejemplo, ya está arriba de los 400 puntos. El ego nacional no podría sentirse mejor retribuido cuando nos estamos convirtiendo en un fenómeno de anticipación. En la City británica ya están pidiendo la nacionalización del Northern Rock — el banco que juntó una corrida de ahorristas hace dos meses. El gobierno de China, por su lado, debe estar buscando algún falsificador de estadísticas; tal es el avance de la inflación por esos parajes. Alan Greenspan, el antiguo presidente del banco central de Estados Unidos, acaba de precisar que las crisis son inevitables — lo único que puede hacerse es lidiar con ellas después que estallan y destruyen. Hasta hace poco aseguraban que la globalización y la “dispersión del riesgo” habían abolido, esta vez sí definitivamente, la crisis capitalista. Greenspan añade que el desbarajuste empezó como consecuencia de la enorme tasa de ahorro de China, lo que implica que van por una confiscación (también) de los ahorros de los chinos.

El ‘modelo productivo’ no podrá escapar a las sacudidas. Ya la Bolsa de Sao Paulo viene recibiendo embates cada vez mayores, como consecuencia del retiro de los capitales especulativos que financiaron lo que — en todo momento— ha sido una ‘burbuja’ a escala brasileña. No hablemos de lo que va a ocurrir con el tan ponderado ‘modelo chileno’, ahora que sabemos que las AFJP trasandinas tenían invertidas las contribuciones obligatorias de los trabajadores en bonos ligados al crédito hipotecario de Estados Unidos. La perspectiva catastrófica por este lado debería estar fuera de discusión.

Por otro lado, tenemos el agotamiento de las direcciones de los procesos nacionalistas. La derrota de la reforma constitucional en Venezuela; la fragmentación del poder en Bolivia; la represión petrolera en Ecuador. Todo esto, insistimos, en un marco de debilitamiento del capitalismo mundial y en un marco en que las masas populares son espoleadas a la lucha por la crisis en curso, por las demandas insatisfechas, por la impotencia de las direcciones políticas que pretenden encarnar sus intereses. La crisis de estos días del gobierno matrimonial es un reflejo difuso de este conjunto de factores.

Los luchadores de la clase obrera enfrentamos una gran responsabilidad. Para intervenir en una crisis de conjunto, que conjuga una crisis del capital con un espoleo de la revolución latinoamericana, es necesario concentrar las energías políticas. El partido político es, precisamente, un condensador de las energías políticas de la clase obrera, el instrumento para luchar por el poder del Estado.

Jorge Altamira




2001 - 2007

Viva la rebelión popular del 19 y 20 de diciembre


POR LA VICTORIA DE LAS LUCHAS OBRERAS Y POPULARES. NO AL PACTO SOCIAL // BASTA DE IMPUNIDAD Y REPRESIÓN “K”. EXIGIMOS AL GOBIERNO LA APARICIÓN CON VIDA DE JORGE JULIO LÓPEZ // FUERA EL IMPERIALISMO DE AMÉRICA LATINA


Lo que sigue son los principales conceptos de la declaración leída el 20 de Diciembre, aniversario del Argentinazo, firmada por centenares de organizaciones sindicales, estudiantiles, piqueteras, ambientales, de lucha contra la represión y partidos de izquierda.

Lo que sigue son los principales conceptos de la declaración leída el 20 de diciembre, aniversario del Argentinazo, firmada por centenares de organizaciones sindicales, estudiantiles, piqueteras, ambientales, de lucha contra la represión y partidos de izquierda.

Acaba de asumir un nuevo gobierno, que se ha presentado a sí mismo como el ‘cambio que comienza’. ¿A qué cambio se refiere? (...) no cambiaron sus personeros ni, mucho menos, su orientación social.

Cristina Kirchner debutó con anuncios de tarifazos y de un pronto arreglo de la deuda externa con los usureros del Club de París (...) Ello se expresa en el presupuesto 2008, que prevé 19.000 millones de pesos para el pago de intereses de la deuda, un 40 por ciento más de lo presupuestado para salud y educación (...)

En materia educativa, la presidenta ha debutado con un ataque y una advertencia a la docencia que lucha por el salario y por la educación pública. Ha sido fiel a la línea de agresión a los maestros que, durante quince años, el kirchnerismo viene llevando en Santa Cruz.

Para imponer esta política, la presidenta quiere regimentar al movimiento obrero con el concurso de la burocracia sindical y judicializar y reprimir a los sectores que luchan. (...) Parte integral de la política del gobierno para imponer el Pacto Social es el ataque a las nuevas conducciones de los trabajadores y sectores en lucha, vía los despidos, la judicialización de la protesta, los desafueros sindicales y el uso de las patotas burocráticas. Como es el caso del Casino, de Segovia de Metrovías, Pagoda, Indec, Hospital Francés y Ferrovarios de TBA. En este sentido repudiamos el ataque de la patota burocrática al cuerpo de delegados de Metrovías (...) Desde este acto, hacemos nuestras todas las luchas de los trabajadores y del pueblo en defensa del salario, el derecho al trabajo, la vivienda, la salud y la educación.

El gobierno que se inicia es continuidad de otro: siguen existiendo más de tres millones de desocupados y un 45% de trabajadores en negro. La legislación flexibilizadora del menemismo y de las leyes Banelco continúa en pie. El salario no cubre la mitad de la canasta familiar actual, que supera los tres mil pesos. Una carestía galopante sacude el bolsillo de las familias trabajadores. El gobierno que anunció el desendeudamiento terminó con una deuda externa que representa el 70% del producto bruto (...)

Gatillo fácil, represión, impunidad

“(...) A más de un año, denunciamos la completa inacción de los gobiernos nacional y bonaerense, los mismos que, cuando se produjo la desaparición (de Jorge Julio López) negaron el secuestro y no investigaron y juzgaron a los policías en actividad que revistaron en tiempos de la dictadura. De conjunto, el aparato represivo y la justicia que participó de la represión continúan intactos. En cuatro años de gobierno K, hubo más de 800 casos de gatillo fácil.

Los juicios contra los represores, arrancados por años de movilización popular, han logrado condenas a cuentagotas y de responsables menores. La Justicia sigue rechazando el juzgamiento en bloque y por sitio de detención clandestina: el gobierno no hace nada para revertir este cuadro. El envenenamiento de Febres evidencia el pacto mafioso existente en defensa de la impunidad de los represores (...) Mientras tanto, los responsables políticos y materiales de los crímenes de la gesta del 19 y 20 de diciembre, y de nuestros compañeros Darío y Maxi, continúan impunes o, incluso, gobernando junto a Kirchner (como, entre otros, el caso de Fellner, el ex gobernador de Jujuy y flamante presidente de la Cámara de Diputados, responsable de los crímenes de Cuellar e Ibáñez en la pueblada de Libertador San Martín en octubre de 2003).

Durante este año, se produjo también el crimen del docente Carlos Fuentealba, durante la gran rebelión del pueblo neuquino (...) la señal de largada fue dada por la militarización de Santa Cruz por la gendarmería enviada por orden del gobierno nacional. Con el mismo objetivo represivo, se han dictado las llamadas leyes antiterroristas que serán usadas para la persecución interior de luchadores populares.

En este acto, ratificamos nuestra exigencia al gobierno por la aparición con vida de Jorge Julio López, por la libertad de los presos políticos, por el juicio y castigo a los responsables políticos y materiales de los crímenes del 20 de diciembre, de Carlos “Petete” Almirón y de Kosteki y Santillán y de Carlos Fuentealba. ¡Fuera la Infantería y las patotas de las luchas obreras! ¡Abajo la llamada ley antiterrorista!

Frentes de lucha

Hacemos nuestra también, la lucha de los estudiantes de la Fuba y de todas las universidades del país (...) Llamamos a apoyar la lucha de los estudiantes secundarios del Carlos Pellegrini por la democratización del Colegio, y de todos los secundarios — como en el Mariano Acosta— (...) en particular nuestra solidaridad con los estudiantes y trabajadores de la Universidad de Río Cuarto (...).

Hacemos nuestra la extraordinaria lucha de la Asamblea de Gualeguaychú contra los monopolios contaminadores y sus gobiernos, como expresión de una lucha ambiental que ha ganado en masividad y extensión nacional desde Catamarca hasta Santa Cruz. (...)

Es parte de esta plaza la lucha contra el saqueo del petróleo y el gas, que el kirchnerismo renueva con concesiones leoninas como las de Cerro Dragón (...) Denunciamos la tentativa de falsa argentinización de YPF a favor del empresario Ezquenazi, testaferro de Kirchner, con recursos del Estado argentino. Planteamos: reestatizar YPF y todos los recursos petroleros sin resarcimiento para sus vaciadores, y bajo control de los trabajadores.

Hacemos nuestra la lucha de los jubilados (...)

Hacemos nuestra la lucha de las empresas recuperadas como Zanón, Bauen, Renacer, Isaco, Sasetru, Brukman (...) La de los campesinos y los pueblos originarios que ocupan tierras en el norte y sur del país. La de las mujeres que salen a la lucha por el aborto legal seguro y gratuito y por los derechos de la mujer trabajadora, es decir igual salario por igual trabajo y guarderías gratuitas, entre otros reclamos.

Hoy, a la luz de la etapa que se inicia, reivindicamos la conclusión de nuestro documento común de hace dos años atrás: “los trabajadores, explotados y demás sectores populares, necesitamos estructurar nuestra propia salida, independizándonos de los gobiernos continuistas y capitalistas, de su Estado y sus partidos”.

Las luchas de los trabajadores en los últimos años han venido desarrollando nuevas conducciones y cuerpos de delegados combativos y democráticos. Redoblamos nuestra lucha por la recuperación de los sindicatos, comisiones internas y cuerpos de delegados expulsando a la burocracia sindical y las mafias que la defienden. Denunciamos el pacto social que defienden los dirigentes traidores de la CGT y la CTA, contra el salario y nuestras condiciones de trabajo. Luchamos por imponer un paro y plan de lucha por el aumento de salarios, por un salario mínimo que cubra el costo de la canasta familiar y un 82% móvil de jubilación, por un seguro universal al desocupado y el medio aguinaldo, contra los tarifazos que se vienen, por el desmantelamiento del aparato represivo impune y la aparición con vida de Jorge Julio López. Llamamos a los trabajadores de las organizaciones cooptadas por el gobierno a romper con éste y enfrentar su política antiobrera y entreguista (...)”.

EL 20 DE DICIEMBRE, VAMOS A LA PLAZA DEL ARGENTINAZO

POR LA VICTORIA DE LAS LUCHAS OBRERAS
POR LA UNIDAD SOCIALISTA DE AMERICA LATINA

Van a cumplirse seis años de la gran rebelión popular del 19 y 20 de diciembre. El "argentinazo" se levantó contra el régimen político y social que, durante décadas, liquidó conquistas laborales y sociales e hipotecó a la Argentina.

Para quienes gobernaron -y gobiernan- a cuenta de los que quebraron al país, el "argentinazo" ya es "historia".
"El país se puso de pie", dicen, los que "pusieron de pie" sus beneficios en estos seis años: los pulpos sojeros, del petróleo, la banca, del capital inmobiliario. O sea, la "burguesia nacional" rescatada por el gobierno kirchnerista.


Los trabajadores, ¿podemos decir lo mismo? A seis años de la rebelión popular tenemos tres millones de compañeros desocupados. De los que trabajan, el 45% está en negro, tercerizado, o con contrato basura. Ganamos, en promedio, la mitad de lo que cuesta una canasta familiar, hoy en casi tres mil pesos.


Por eso, para el pueblo que trabaja y que lucha, la "rebelión popular" del 19 y 20 de diciembre es mucho más que un recuerdo.

¡Sí, los piquetes y cacerolas están presentes en las huelgas docentes de todo el país contra la miseria salarial!

Y en la lucha de los obreros del pescado de Mar del Plata, y en los telefónicos, y en el Indec. Está presente, también, en los universitarios y secundarios que se levantan contra la degradación educativa y las camarillas que la perpetúan. El "19 y 20" se respira, hoy, en la batalla que la juventud trabajadora del Casino libra contra una patronal kirchnerista, las burocracias sindicales y el aparato de represión del estado.

¿Qué puede esperar este gran movimiento de lucha del gobierno que acaba de asumir?


El bastón presidencial de Cristina viene con aumentos del boleto de transporte, la luz, el gas y todos los servicios. Y con una suba de los combustibles, de la medicina prepaga y todos los alimentos esenciales.


El gobierno no puede, ni quiere, frenar estos aumentos. En cambio, anunció que no va a cumplir con el reajuste a los jubilados establecido por la Corte. Tampoco va a aumentar los salarios de los estatales.


Mientras tanto, acumula un superávit de 25.000 millones de pesos en el Anses, pero para bancar el negociado de la deuda pública.

Cristina también quiere imponerle un techo a las paritarias, de modo que los salarios suban menos que los precios. En eso consiste, en definitiva, el anunciado "pacto social". Para eso, reprime las luchas como la del Casino, el pescado de Mar del Plata, el Subte, en Carrefour o Coto.

Pero un gobierno que apela a los represores, ¡nunca hará nada por enjuiciarlos! Por eso siguen en libertad los responsables políticos de los crímenes del 20 de diciembre, de Dario y Maxi, de Fuentealba. Por eso dejaron que los servicios de la prefectura -los mismos que apalean y espían a los chicos del casino- consumaran su ajuste mafioso con el represor Febres.

A la luz de todo esto, ni duda cabe que el "argentinazo", sus aspiraciones pendientes y sus métodos de lucha, siguen vigentes.

Vamos a la plaza por esa gran agenda de lucha. Pero vamos, también, en un momento crucial para todos los explotados de América Latina. En definitiva, el "argentinazo" fue parte de un ciclo de rebeliones continentales contra la opresión y el saqueo imperialista. Hoy, en Bolivia y Venezuela, el imperialismo quiere servirse de las contradicciones y las crisis del nacionalismo de contenido capitalista para restaurar un dominio indisputado. Contra esta escalada derechista iremos a la plaza de Mayo a reivindicar la emancipación de América Latina en manos de sus obreros y campesinos, y como parte de su transformación socialista.


Compañero, compañera:


Vení con el Partido Obrero el próximo veinte, para levantar bien fuerte una agenda de lucha y una pespectiva política propia de los explotados.
Por un salario mínimo igual a la canasta familiar. Por el 82% móvil para los jubilados y el doble aguinaldo. Paritarias libres con delegados elegidos en asambleas. Por el Casino, por el Bauen, por el Indec, Zanón y toda la gestión obrera amenazada por los vaciadores capitalistas. Contra la represión y el matonaje a las luchas obreras. Por la independencia política de los trabajadores y todas sus organizaciones de lucha. Por la unidad obrera y socialista de América Latina.

JUEVES 20 DE DICIEMBRE, 17HS.- El Partido Obrero concentra a las 16:30 horas en Callao y Rivadavia.
Desde allí participaremos de la gran marcha y acto unitarios a Plaza de Mayo.




PO 1021 Publicado 12/12/2007


Hay que rendirse a la evidencia de que Cristina Kirchner ha debutado con una gran crisis política.

La advertencia de Moyano de que podría pasarse a la vereda de enfrente viene de un sector que forma parte del régimen político que sostuvo al gobierno de Néstor Kirchner.

Refleja el empantanamiento de la política económica oficial, más allá de los intereses y apetitos del burócrata de Camioneros, y de la puja de intereses dentro de la camarilla oficial.

Nadie desmiente, por caso, la pelea entre las camarillas de Alberto Fernández y Julio de Vido, una apañando al ‘gastronómico’ Barrionuevo y la otra al chofer de camiones, Moyano.

Pero el nuevo gobierno está comprometido, por sobre todo, con una política de tarifazos y ajustes en medio de una inflación que ya supera el 20%.

Esto ocurre cuando el poder adquisitivo de los trabajadores no recuperó los niveles anteriores a la crisis y cuando el gobierno se niega a aplicar la movilidad jubilatoria establecida por la Corte en un fallo reciente.

En 2007, los salarios perdieron frente a la inflación, como lo muestra la generalización del reclamo de un doble aguinaldo.

Es cierto que al gobierno le sale la plata por las orejas, tanto es lo que recibe por el incremento de los precios internacionales y por la reactivación que este incremento produce.

Solamente la Anses tiene una caja líquida de 25.000 millones de pesos.

Pero la prioridad va para el pago de la deuda pública, los subsidios a la ‘patria contratista’, y para las ‘cometas’ y ‘peajes’ en gran escala.

El ‘nuevo’ gobierno quiere conciliar estas contradicciones reprimiendo las luchas, como la que desarrollan actualmente los trabajadores del Casino, y regimentando las próximas paritarias, para lo cual cuenta con el acuerdo de Moyano y ‘necesita de su buena voluntad’.

Como también cuenta con Yasky y compañía para la intención que acaba de ser declarada de poner en vereda a los docentes.

Por eso la ‘vereda’ de Moyano no es auténtica; tiene la cara de la extorsión y de la crisis política; la de Yasky es la del borocotismo sindical.

La verdadera vereda de enfrente todavía tiene que ser construida.

Junto a la vanguardia que surge de las luchas en los lugares de trabajo y de estudio.

“Sólo falt(a) una cosa: la vereda de enfrente” (J. L. Borges)



PO 1021


Las crisis que ha sobrellevado Cristina Kirchner en menos de 72 horas de gobierno, deben representar probablemente un record imbatible a nivel internacional. Lo que es seguro es que son una expresión concentrada de lo que será la dinámica de su gobierno.

Acabar con los docentes

El anuncio beligerante contra los docentes en su discurso al Congreso lleva todas las marcas de la familia. Su marido gobernó durante más de una década la provincia de Santa Cruz con una pesada lápida sobre los maestros. Su arma preferida fue el premio al presentismo, que representaba una buena parte del salario y que era desconocido ante la más injustificada de las causas. Esta política concluyó con la rebelión docente santacruceña del corriente año. A pesar de ello, la nueva Presidenta ya lanzó el aviso con la vista puesta en la decisión cantada de los docentes de no iniciar las clases en marzo. Es también un anticipo de que piensa jugar a fondo la carta de-los-niños-perjudicados-por-la huelga para movilizar contra los docentes no solamente a la burocracia de Ctera, sino también a los padres y por sobre todo a la Iglesia, a la cual ya prometió que combatiría cualquier posibilidad de legislación que despenalice el aborto.

El Casino y los docentes de La Plata

La amenaza contra los docentes tiene que ver con los dos conflictos que sacuden el panorama político actual. Cuando la mayoría de los observadores creía que el conflicto del Casino de Puerto Madero entraba en un período de apaciguamiento, a partir de la conciliación obligatoria dictada por Trabajo con los despedidos adentro, el patrón de la timba acuática, Cristóbal López, un kirchnerista del riñón, le ‘arrancó’ a la jueza Servini de Cubría una decisión contraria a la reincorporación de los despedidos, en una manifiesta trasgresión de los procedimientos y las jurisdicciones. Es evidente que el oficialismo operó para evitar que se concretara lo que era, aunque parcialmente, una victoria de la huelga y de los piquetes obreros. La crisis subsiguiente a esta decisión llevó a la jueza a cerrar directamente el Casino. Esto ocurre en la jornada previa a una importante movilización piquetera, al mediodía del jueves 13, y a una concentración del grupo Moreno y otras organizaciones frente a la sede de Repsol en el día del petróleo.

El segundo movimiento convulsivo que tipifica una crisis se dio en la provincia de Buenos Aires, donde Scioli prometió a los docentes que protagonizaban un acampe organizado por el Suteba La Plata derogar los descuentos decretados por Solá para penalizar las huelgas de las seccionales combativas de Suteba. Aquí, nuevamente, una ‘mano negra’ del oficialismo nacional y de la burocracia de Ctera determinó una marcha atrás del flamante gobernador y, como consecuencia de ello, la acentuación de la movilización docente, que ahora se encuentra ocupando la Dirección de Escuelas de La Plata. Como se puede ver, el toque femenino de la nueva mandataria consiste en castigar las vacilaciones y los recules de su tropa, y dejar en claro que no habrá concesiones para los movimientos en lucha. Para evitar las palizas que recibe su amiga Bachelet, la presidenta argentina prefiere seguir los pasos de la Thatcher.

“La vereda de enfrente”

Es en este contexto que hay que colocar las convulsiones de la crisis con Moyano. Es indudable que la amenaza de Moya no de “pasarse a la vereda de enfrente” es la manifestación de contradicciones que entraron en un punto de ebullición. Como es perfectamente conocido, el moyanismo no logró hacer pasar ninguna de sus iniciativas laborales en el Congreso por sucesivas decisiones de la Casa Rosada. El tema laboral ya está provocando incluso choques con la Corte designada por el oficialismo. Los ‘nacionales y populares’ no quieren, desde ningún punto de vista, que se ponga en marcha el 82% móvil para los jubilados. La gota que rebalsó la crisis entre el gobierno y Moyano fue la decisión oficial de congelar también el proyecto que deroga los tickets no remunerativos. Pero el gobierno se ha visto obligado a recular de este propósito, no solamente por las amenazas de Moyano sino porque el conflicto se daba en el marco de un conjunto de luchas sindicales, como las ya nombradas, que iban a arruinar por completo la inauguración del nuevo mandato. En una reunión apresurada, el miércoles 12, Cristina Kirchner instruyó a Tomada para que el Senado vote favorablemente la derogación del régimen de tickets, después de haber prometido un día antes al embajador francés, que las empresas francesas en Argentina estaban seguras (Accor es francesa). La pelea se desplaza ahora a la reglamentación de la futura ley. Para 72 horas de gobierno, el ajetreo ha sido incesante.

Salarios, variable de ajuste

No hay misterios. Con inflación en alza y un compromiso para aumentar tarifas, el gobierno necesita, por su condición de clase, reprimir los reclamos salariales, y en primer lugar las luchas que no son encuadradas (y entregadas) por la burocracia sindical. Pero todavía tiene que demostrar que tiene la capacidad política para desarrollar este plan. Las primeras horas del nuevo gobierno han sido polarizadas por las luchas y crisis sindicales que ya sacudieron el andamiaje de Kirchner marido, pero que el nuevo contexto económico hace más agudas. Y esto vuelve a ocurrir en un escenario en que el gobierno procura que las contradicciones del proceso económico sean solventadas en parte por los propios capitalistas, como lo demuestra el congelamiento del precio a los tamberos o las retenciones a las exportaciones. Solo que el precio fijado a la leche beneficia por sobre todo a la industria láctea, que deriva el fluido a la producción de quesos, de donde obtiene las mayores ganancias, además de producir desabastecimiento de la envasada en sachets. Con las mineras, el gobierno actúa ‘en su medida y armoniosamente’, y pretende gravarlas por un porcentaje irrisorio.

Gendarmes de papel

A la luz de esto resulta una muestra de carencia de profesionalismo, por lo menos, el saludo que le brinda la tapa de Página/12 a Cristina Kirchner, desplegando su anuncio de que “no será gendarme de la rentabilidad empresaria”. Los balances dicen otra cosa. Apenas una semana antes los patrones de la construcción habían brindado a De Vido (un socio de Moyano) una ovación mayor que la ofrecida en la Scala de Milán a Tristán e Isolda, con la orquesta dirigida por Baremboim y una puesta en escena del francés Patrick Chéreau. La “patria contratista” se lleva la mitad del presupuesto, con Skanska excluída.

De todos modos, la frase de marras traduce más ignorancia que mala fe. La flamante jefa de Estado parece desconocer que las ganancias capitalistas y hasta el andamiaje financiero del Estado se encuentran condicionadas por el derrumbe del mercado hipotecario de Estados Unidos, que es, él solo, cinco veces mayor que todo el mercado de deuda externa de la década del ’90. Cristina Kirchner no sopló una idea sobre como afrontar este derrumbe, que ya tiene un alcance general e internacional, a pesar de que la prensa la presenta como una mujer abierta al mundo. No lo debe ser tanto cuando reconoció que había abandonado la pretensión de cambiarlo, para dedicar su vocación renovadora solamente a Argentina. ¿Es posible una cosa sin la otra? ¿La ‘reconstrucción de la burguesía nacional’ en un solo país? Cuanto más lustre busca sacar el oficialismo más deja ver sus limitaciones políticas.

Una iniciativa

Estas manifestaciones tempranísimas de crisis deben ser un motivo para que el movimiento obrero y la juventud combativos adopten iniciativas de conjunto. En primer lugar, desarrollar un gran movimiento popular de apoyo a los trabajadores del Casino y de Suteba La Plata. Más en general, es necesario que adoptemos un plan de lucha para intervenir en la crisis política, para desarrollar una política dentro de los sindicatos y organizaciones populares, y para intervenir en las paritarias que ya comienzan. Estas son las conclusiones a las que arribaron las conferencias sindical y juvenil del Partido Obrero en las últimas dos semanas.


La nueva situación en la gran huelga del Casino



La gran huelga de los trabajadores del Casino enfrenta un nuevo escenario. El gobierno ha decretado una peculiar conciliación obligatoria que reincorpora legalmente los 97 compañeros despedidos, pero dispone el reingreso tanto de despedidos como de huelguistas 72 horas hábiles después, es decir en el primer turno (6hs) del miércoles 12 de diciembre próximo. Será la continuidad de la lucha la que tendrá que conseguir el cumplimiento por parte de la patronal de la conciliación dispuesta. El festejo de los compañeros se explica porque lograron esto de parte de un gobierno que los ignoró durante 20 días. Después de haber sido víctimas de una patota del SOMU afín al poder kirchnerista (su titular Omar Suárez viajó a la OIT con Cristina Kirchner), a pesar de la masiva y notoria huelga general, del sinnúmero de movilizaciones realizadas y después de haberlos reprimido brutalmente con la prefectura dependiente directamente del gabinete nacional. Al mismo tiempo, los sindicatos de la actividad se sacaron la careta y en un hecho sin precedentes se oponen a la reincorporación de 97 sostenes de familias trabajadoras. Se demuestra que clanes adversarios como el de Barrionuevo, a cuyas filas pertenece el macrista Daniel Amoroso de ALEARA, y el moyanismo que integra el SOMU, cierran filas contra una organización de bases, que funciona por asamblea, que conquistó un convenio superior y que defiende a sus compañeros del despido arbitrario. La patota sindical, la patronal del empresario Cristóbal López y el monopolio español CIRSA y el gobierno se oponen por el vértice a la proliferación de cuerpos de delegados de base que actúan efectivamente a favor de sus compañeros en los lugares de trabajo. La reincorporación efectiva de los despedidos es parte de la defensa estratégica de esta perspectiva en la clase obrera, por ese camino podremos defender el salario contra la inflación y luchar por convenios que acaben con la superexplotación obrera. Llamamos a todas las organizaciones obreras a apoyar esta huelga hasta su victoria. Reforzará las filas de todos los trabajadores. Apoyemos los piquetes, el fondo de huelga, las movilizaciones y estemos todos presentes a la hora prevista del ingreso de los compañeros.

PARTIDO OBRERO

Movilización a la embajada uruguaya en Buenos Aires en reclamo por el desprocesamiento de militantes populares



RECLAMO POR EL DESPROCESAMIENTO DE RAFAEL FERNANDEZ Y OTROS MILITANTES POPULARES DE URUGUAY

En la tarde del pasado jueves 6, una movilización recorrió el centro de la capital argentina para dirigirse a la embajada de Uruguay. La marcha, convocada por el Partido Obrero, reclamó por el desprocesamiento de Rafael Fernández y otros militantes populares de Uruguay. Entre ellos, la compañera Irma Leite, del colectivo de derechos humanos Memoria y Justicia. A Fernández y Leite se los acusa por haber quemado una bandera yanqui en un acto antiimperialista realizado en Montevideo. “Soy responsable de haber quemado la bandera que ondea en los tanques que el imperialista Bush envía para masacrar al pueblo de Irak”, señala Rafael en una carta abierta dirigida a la jueza que lo procesa. Al llegar a la embajada, una delegación integrada por Pablo Heller y Marcelo Ramal, del Partido Obrero, Ana María Parnas, de la Comisión de Derechos Humanos Uruguayos en Argentina, y Juan Carlos Giordano, de la Izquierda Socialista, pidió ser atendida por el embajador uruguayo. Pretendían entregarle a los representantes de ese país un petitorio con centenares de firmas de dirigentes políticos, diputados nacionales y provinciales, delegados obreros y dirigentes estudiantiles solicitando el inmediato desprocesamiento de Rafael y demás militantes. También contaban con una declaración del Consejo Superior de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA y una carta de la Comisión de Derechos Humanos Uruguayos en el mismo sentido del petitorio masivo. El embajador y los funcionarios uruguayos se negaron a recibir a la delegación. En el acto realizado frente a la embajada, Marcelo Ramal señaló: “vamos a reclamar, con carta documento, ser recibidos por esta embajada. El mismo gobierno que penaliza a Rafael por quemar el símbolo de la opresión de los pueblos, es el que autoriza al monopolio Botnia a quemar, todos los días, la vida y el medio ambiente de los pueblos de Fray Bentos y Gualeguaychú. Reivindicamos la unidad de los trabajadores argentinos y uruguayos en defensa del derecho a luchar contra los opresores imperialistas y sus agentes locales”.


PO 1020 Publicado 06/12/2007



El aumento del boleto del transporte larga el tarifazo con todo. Viene acompañado con una suba persistente de los combustibles, otra más de la medicina pre-paga, de los colegios privados y de los útiles escolares, de la leche....

Tiene lugar cuando la inflación ya ronda entre el 20 y el 25%.

Pero no significa que vaya a mejorar el tránsito o la seguridad de los pasajeros, o que vaya a bajar el subsidio a las empresas que pagan los contribuyentes.

Las patronales han advertido que aplicarán los aumentos a cubrir los costos.

Seguirán amasando una fortuna en forma parasitaria, o sea sin la necesidad de invertir un peso.

El impasse no podría ser más completo, si a esto le agregamos los déficits fiscales que crecen en todas las provincias.

Para detener la inflación, el gobierno (que aunque cambia, sigue) ha previsto no cumplir con el reajuste a los jubilados que ha establecido la Corte, ni hacerlo tampoco con los salarios de los empleados del Estado.

Acumula el superávit del Anses (25.000 millones de pesos), pero para refinanciar la deuda pública.

También pretende imponer un techo a las paritarias, y para eso reprime las luchas como la del Casino, el pescado de Mar del Plata, el subte, en Carrefour o Coto.

Así es como debuta la flamante Presidenta.

No es un plan de gobierno que prometa una perspectiva de progreso para los trabajadores; aún hoy, la mitad de ellos gana en promedio 800 pesos por mes.

A este diseño siniestro oponemos otra alternativa:

Un salario mínimo igual al costo de la canasta familiar;

82% móvil para los jubilados; doble aguinaldo;

Paritarias libres con delegados elegidos en asambleas;

Ningún aumento en los precios, que las empresas abran sus libros para que la sociedad pueda conocer su costo real de producción.


Crisis política en Estados Unidos por las hipotecas

La tensión política por el hundimiento de los créditos hipotecarios aumentó ayer en Estados Unidos cuando el presidente de la poderosa comisión de bancos del Senado cuestionó el rol del secretario del Tesoro, Hank Paulson, en la crisis. Chris Dodd, el senador demócrata por Connecticut que está compitiendo para la Presidencia, dijo que estaba “muy preocupado” a raíz de una columna de The New York Times que acusaba a Goldman Sachs por “inyectar productos financieros peligrosos en la corriente sanguínea del comercio mundial” durante la gestión de Paulson como jefe ejecutivo de la compañía” (Financial Times, 5/12).

PO 1020



L
as cifras del referendo en Venezuela hablan por sí solas: el chavismo perdió la consulta por la deserción masiva (abstención) de más de tres millones de electores suyos, que hace solamente un año habían reelecto a Chávez. La reforma constitucional fue volteada por una mayoría del pueblo identificado con el movimiento bolivariano, no por el electorado de la oposición derechista o escuálida (y esto sin considerar al número de trabajadores que votaron por el Sí bajo la extorsión de que, de otro modo, ‘hacían el juego a la derecha’). Es indudable que la derecha comandó la oposición al referendo y le dio su contenido, pero no ganó a la masa chavista para su campo. Necesitó hacer, asimismo, una enorme demagogia democrática, al extremo que se presentó como defensora de la Constitución actual que ella misma derogó en las 24 horas que duró su golpe de abril de 2002. La derrota del oficialismo, por su lado, inviabilizó la tentativa de reforzar un régimen político de poder personal, que es por definición incompatible con el socialismo — el cual “será la obra de los trabajadores mismos” (declaración de la I Internacional) (y con la democracia). Los regímenes de poder personal apuntan al estrangulamiento de la intervención política de los explotados y acaban abriendo el camino a sus verdugos.

La derrota del plebiscito golpeó al régimen tal cual es en el presente, lo cual explica el estallido de divisiones que su resultado ha provocado en el personal de rentados del Estado. Un régimen de poder personal es también un régimen de camarilla y burocrático, por la razón de que ningún poder personal funciona en el vacío y necesitaba rodearse de un aparato de apoyo.


La circunstancia de que el rechazo (en la forma de la abstención) partiera de una mayoría de la población que en la última década protagonizó las grandes movilizaciones nacionales es un hecho significativo, aunque la abstención haya sido inspirada por tendencias heterogéneas y contradictorias. La masa que se abstuvo acompañó la movilización que puso fin al viejo régimen proimperialista del ‘punto fijo’ (reparto del poder entre la Acción Democrática y el socialcristianismo), y que derrotó más tarde el golpe de abril de 2002 y al lock-out patronal de diciembre de 2002-enero de 2003. En diciembre de 2006, Chávez había sido reelecto por 7.300.000 electores contra los 4.400.000 de su rival derechista, Rosales. El domingo pasado, el Sí cayó a 4.300.000 votos contra 4.400.000 del No, en este caso los mismos votos del año pasado. Es a la luz de estos datos que se entiende la ‘prudencia’ con que la derecha ha tomado ‘su’ victoria. Decir que lo ocurrido representa un triunfo de la derecha es un abuso político y representa claramente una concesión ideológica al imperialismo. Esa es la función que cumple la campaña que asegura que la democracia derrotó al socialismo.

Otra vez, la ‘derrota’ del ‘socialismo’

Es la interpretación que hacen no solamente los derechistas, sino más aún la mayoría de los izquierdistas, para los cuales Chávez habría cometido una suerte de ‘apresuramiento’ en la tentativa de “iniciar la transición al socialismo”. El propio Chávez ha dicho después de las elecciones que el pueblo venezolano no está aún preparado para la transición al socialismo (prometió insistir en un futuro).


¿El rechazo a la reforma habría sido inducido, entonces, porque postulaba la reducción de la jornada laboral a seis horas o porque preveía un sistema de seguridad social para los trabajadores informales — que era lo más próximo que tenía de un planteo socialista? Si efectivamente el rechazo fue aguijoneado por el temor a un régimen social diferente al capitalismo, ¿cómo se explica que durante ocho años esa mayoría inmensa de trabajadores ahora ‘temerosos’ hubiera hecho frente al golpe comandado por los representantes del ‘primer mundo’ y de la ‘democracia’, y que hubiera apoyado las “misiones”, con sus diversas propuestas educativas, sanitarias o habitacionales, o hubiera hecho frente al sabotaje petrolero en nombre de la plena soberanía de los hidrocarburos? Un pueblo hostil al socialismo sería incapaz de iniciar siquiera una lucha antiimperialista, no ya de desarrollarla. La artimaña de confundir al régimen de poder personal con el socialismo no es por cierto un procedimiento nuevo — hace más de doscientos años que forma parte del arsenal de calumnias del anti-comunismo (‘el socialismo es autoritario’). Por otro lado, no ha habido caudillo nacionalista en la historia que no se hubiera arropado en el socialismo; hasta el autócrata alemán, Otto von Bismarck, coqueteó con esta condición cuando nacionalizó los ferrocarriles y estableció uno de los primeros sistemas de jubilaciones. Alguien llamó a eso “socialismo prusiano” (aunque lo hubiera podido llamar socialismo del siglo XIX). No debe sorprender, entonces, que las interpretaciones sobre el resultado venezolano (la mayoría de ellas de absoluta mala fe) lo caractericen como un rechazo al socialismo. Hasta los trotskistas de la LCR de Francia reivindicaron la propuesta de reforma como iniciadora del socialismo, aunque quejándose de que tenía el defecto, secundario para ellos, de reforzar el poder personal y el bonapartismo, o sea la regimentación obrera y social por parte del Estado. Los apologistas escondían, además, que la reforma no ponía en marcha esos avances sociales sino que los retrasaba, porque hubieran podido implementarse de inmediato por medio de una ley.

Plebiscito político


La falacia de la tesis que dice que ha habido un rechazo al socialismo está probada por el hecho de que la reforma derrotada tenía apenas una diferencia de grado con la Constitución vigente -no una diferencia cualitativa. Chávez puede gobernar hoy perfectamente ignorando al parlamento, esto por medio de las leyes habilitantes (una suerte de super-poderes) (y así lo hace), o pasar por encima de la autonomía del Banco Central (lo cual hace también). La Constitución corriente es tan ‘socialista’ como la que acaba de sucumbir, la cual sin embargo fue aprobada, en su momento, por una Asamblea Constituyente y un referendo. El problema no está, entonces, con el socialismo. Incluso luego de la derrota de la reforma, el sistema político de Venezuela continúa siendo el de un régimen de poder personal — con un par de atributos menos de los deseados por su inspirador. La falacia del socialismo es clara.

En realidad, Chávez no convocó al referendo para reformar la Constitución (mucho menos para iniciar la ‘transición al socialismo’) sino para obtener una ratificación plebiscitaria de cara a la agudización de las contradicciones de conjunto del proceso bolivariano: los crecientes problemas económicos (la inflación de noviembre fue del 4,4%), tensiones sociales (la reciente huelga petrolera, problemas de desabastecimiento), y crisis políticas (buena parte de gobernadores y alcaldes chavistas evitó movilizarse por el referendo, creció una movilización estudiantil comandada por la derecha). Una de las manifestaciones de esas contradicciones era, precisamente, la división en las filas oficiales y en las fuerzas armadas. Por este motivo, o sea, porque el referendo tenía poco de constitucional y mucho de ratificación plebiscitaria, la derrota abre inevitablemente una enorme crisis política. Los ‘trotskistas’ que apoyaron el texto de la reforma cometieron, entonces, dos fraudes: apoyar un programa bonapartista, es decir antisocialista, y desorientar al pueblo pintándole un proceso constitucional que profundizaría, decían, la revolución.


‘De mis enemigos me cuido solo’

La tesis del rechazo del pueblo al socialismo sirve al propósito de justificar un giro a la derecha en Venezuela y un acercamiento entre el oficialismo y la oposición derechista, o por lo menos una reconciliación entre los chavistas que rompieron lanzas en los últimos meses. Nos referimos, en este caso, al sector militar que sigue al ex ministro de Defensa, Baduel, y al partido chavista, Podemos. Un alto funcionario de gobierno, el viceministro de relaciones exteriores Vladimir Villegas, ha presentado el resultado del domingo como “Una derrota salvadora” (La Nación, 4/12). ¡Qué tal! Viva la derrota. Sin la menor vergüenza dice que “el modelo socialista... no lo tenemos del todo acabado, y buena parte del país... lo asocia con la pérdida de libertades”. El ministro no se dio cuenta, parece, que ya hace cuatro años, por lo menos, que él y el gobierno que le paga vienen hablando y practicando el socialismo del siglo XXI. Para este hombre, en el referendo “han salido derrotados los extremos (!!!), tanto en el chavismo como en la oposición” — es decir que Chávez, que planteó la alternativa “Chávez o Bush”, sería el ‘extremista’ de su gobierno (ojo con esto). La derrota, agrega el viceministro chavista Villegas, ha sido “salvadora, porque se dispararon alarmas tempranas...para corregir errores”. Esta posición de un sector oficial, instalado en el gobierno, lleva a una conclusión transparente: la amenaza de golpe viene desde adentro del oficialismo, de un gran sector oficialista que el domingo pasado llamó a votar por el Sí o que acompañó ese llamado, o sea del seno mismo del régimen que los pseudoizquierdistas vienen caracterizando desde hace varios años como la forma política de la revolución permanente en Venezuela.


El agotamiento
de la experiencia bolivariana

La derrota plebiscitaria culmina un proceso político reciente, que aunque no ha sido largo sí ha sido denso. Comenzó con la acentuación de la ofensiva para encuadrar a la Unión de Trabajadores como una sucursal del Ministerio de Trabajo, y luego con la creación del partido único. Como se ve, la “geometría del poder” que obsesiona a Chávez no arranca con la propuesta de intervenir el territorio de los estados federales, en especial donde gobierna la oposición. Arranca con el movimiento obrero. Esto provocó una crisis cuando los partidos Comunista, PPT y Podemos se negaron a sumarse al PSUV. Los cinco millones de miembros que integran los batallones del PSUV no alcanzaron, sin embargo, para superar los más de cuatro millones de votos por el No. A esta crisis le siguió la estatización de la televisora RCTV — cuando el gobierno aprovechó el fin de la concesión privada para pasarla al control burocrático del Estado (en lugar de ponerla en manos de organizaciones populares independientes). A renglón seguido el gobierno y el PSUV fueron incapaces de pelearle políticamente a la derecha el movimiento estudiantil que enfrentó el cierre de RCTV. Debido a sus intereses estatizantes y a su política de regimentación, el chavismo fue incapaz de encarar a la movilización estudiantil con armas libertarias y socialistas. El socialismo del siglo XXI fue incapaz de movilizar a su propia juventud y desnudar las contradicciones del movimiento rival; al final, la movilización estudiantil de la derecha fue el ariete principal del que se sirvió la oligarquía para ocupar la calle, pero con la cual entrará en contradicciones en un plazo no muy largo, seguramente. A todo esto hay que sumar la explosión de las contradicciones económicas: mientras la llamada ‘boliburguesía’ se enriquecía como animales, saqueando el tesoro del Estado y especulando en el mercado negro de divisas (¿qué socialismo, no?), la carestía se hacía creciente, se acentuaba el desabastecimiento y el gobierno se recusaba o sino: se rehusaba a aumentar los salarios (huelga petrolera).

La tendencia al bonapartismo es siempre expresión de una crisis social, ella no resulta de caprichos individuales; se impone para tratar de arbitrar conflictos sociales agudos valiéndose medios extraordinarios. El fracaso del plebiscito significa que el planteo bolivariano está agotado. Esto lo dijimos hace un par de meses (Prensa Obrera N° 1.004, Altamira, 9 de agosto, “crisis en las fuerzas armadas bolivarianas; N° 1.007, Oviedo, 30 de agosto); por eso ahora no necesitamos improvisar una conclusión. La agudización de la crisis política que queda planteada a partir de la derrota del plebiscito, forzará la aparición de nuevas manifestaciones de bonapartismo, que se diferenciarán de las habidas hasta ahora por su mayor inestabilidad y por su menor solidez institucional.


Una situación extraordinaria

En Venezuela se ha creado una situación extraordinaria, diríamos que fabulosa. La derrota del plebiscito desbloquea, por un lado, las posibilidades para el movimiento obrero que se quiere organizar en forma independiente, incluso porque asesta un golpe (que desearíamos fuera mortal) al ministro de Trabajo. Por otro lado, la derecha no tiene todavía condiciones para tomar una iniciativa decisiva: uno, porque la conciencia popular es tanto o más anti-derechista que antes; dos, porque la derecha continúa dividida por fuertes antagonismos. La debilidad de la derecha se manifiesta en su tentativa de acercarse a los ‘chavistas sin Chávez’. El ejército no puede confiarse, por el momento, a una aventura derechista, porque podría perder para siempre sus oropeles en las calles, pero claro que esto no va a durar toda la vida. Venezuela ha ingresado en una etapa transitoria convulsiva, que exige iniciativa y determinación de sus sectores clasistas. Si la crisis social se agudiza y las fuerzas en pugna no logran cohesionarse e inclinar la balanza de su lado, se van a acentuar las características bonapartistas del gobierno, en el sentido de una mayor tendencia a la demagogia y a las concesiones sociales, de un lado, y a la represión, tanto contra la izquierda como contra la derecha, del otro. La tarea debe ser, por lo tanto, la de acentuar la preparación política, programática y organizativa de una alternativa socialista, que sólo puede llegar a ello si se apoya en un proletariado independiente.


Un partido obrero

La iniciativa estratégica que se impone es dar el puntapié inicial para la formación de un partido de trabajadores. El PSUV está muerto. Orlando Chirino, dirigente de la Corriente C-Cura de la UNT, que ha rechazado la reciente reforma bonapartista y antes ya había rechazado sumarse al PSUV, ha planteado la necesidad de un partido de trabajadores. Opinamos que esta propuesta debe ponerse en práctica de inmediato. No importa el número inicial de adherentes; lo que importa ahora es un programa y un periódico, por sobre todo un periódico, obrero y socialista. Es lamentable el tiempo que se ha perdido hasta ahora, como consecuencia del pasaje del 90 por ciento de los grupos trotskistas al chavismo y al PSUV. A partir de la fundación de un núcleo de partido y especialmente de un periódico, quedaría planteada la necesidad, también inmediata, de una campaña por las reivindicaciones pendientes que se concrete en planes de lucha, y una campaña por un congreso democrático de la UNT. Si perdemos el tiempo en poner en práctica esto, acabaremos viendo resucitar a los viejos carcamanes adecos y copeyanos de la CTV.

Se ha creado en Venezuela una situación en extremo contradictoria, que no puede ser abrazada por una definición simple. El arbitraje político estatal se debilita como consecuencia de factores de conjunto. Clarificando la nueva situación tendremos la oportunidad de hacer ingresar a la revolución latinoamericana en una nueva fase.



La derrota del bonapartismo plebiscitario de Chávez




El pueblo de Venezuela ha votado, con el No, contra una tentativa de consolidar un régimen de poder personal, el cual constituye una amenaza para la libertad de organización y la independencia de la clase obrera y de sus organizaciones. Tres millones de electores variaron su voto con respecto a las presidenciales de 2006, cuando Chávez ganó con una mayoría del 63%. La tentativa bonapartista de Chávez escindió a su frente político en tres fracciones: una de derecha, encabezada por el general Baduel, una intermedia representada por el gobierno y por la izquierda que se transformó en furgón de cola del nacionalismo burgués, y una tercera de izquierda, que estuvo encarnada por sectores sindicales minoritarios que han venido defendiendo la independencia y organización de la Unión Nacional de Trabajadores, y que llamaron a votar por el No. La derrota de un referendo convocado por el régimen político de turno es un acontecimiento de características excepcionales, que por lo tanto deja planteada, objetivamente, una crisis de conjunto. La derecha política del país, que monopolizó la campaña del No, intentará servirse de esta elección para inclinar a una parte del ejército de su lado y abreviar el mandato presidencial de Hugo Chávez. La izquierda debería movilizarse para poner en pie con toda rapidez a los sindicatos independientes y a la UNT, advirtiendo a los trabajadores que solamente sobre esta base podrá haber una salida progresista y revolucionaria a lo que ya se presenta como una crisis de régimen. El chavismo ha sido víctima de sus propias contradicciones, principalmente entre su pretensión de conquistar la independencia nacional, por un lado, y su política de estrangular la movilización independiente de las masas, por el otro; o entre su planteo de “democracia verdadera”, de un parte, y la tendencia irreprimible a la estatización de la sociedad, en especial de sindicatos, organizaciones populares, y las empresas recuperadas y estatales, de la otra. En oposición a la estatización social de contenido capitalista, la izquierda debería reforzar a partir de ahora la lucha por la autonomía de las organizaciones obreras y el control y gestión obrera de la actividad económica y social. Es necesario aprovechar la crisis de las tentativas de estatización social para poner a la clase obrera de Venezuela, y en especial a los obreros petroleros, a la cabeza de la movilización revolucionaria. La crisis política planteada por la derrota de la tentativa bonapartista deja una lección para toda América Latina, y en forma inmediata para Bolivia: los regímenes nacionalistas son una trampa mortal para las masas. El camino de la victoria de la lucha por la independencia nacional (la Unión Socialista de América Latina) pasa por una dirección política obrera independiente.

3 de Diciembre de 2007

Jorge Altamira

Partido Obrero

Jueves 6 desde las 9 hs: concentración y radio abierta frente al Concejo Deliberante

NO AL AUMENTO DEL A.B.L.

No se habían acallado los ecos de la jornada electoral del 28 de Octubre cuando el intendente Garcia mostró su verdadero rostro. El objetivo del `japones` es el proyecto-negociado inmobiliario-especulativo de la costa. La concentración de recursos en estos emprendimientos entra en colisión con las aspiraciones populares de vivienda, salud, educación y salarios.
Ya el 29 comenzaron a llegar intimaciones judiciales contra los deudores del A.B.L., lo que amenaza con futuras ejecuciones judiciales de esas propiedades. Ese día también el Ejecutivo elevó el presupuesto para el 2008, donde incluye un aumento del A.B.L. del orden del… ¡72% promedio! Lo que fue votado por la mayoría automática del Concejo Deliberante. Para que entre en vigencia deberá aprobarlo ahora una reunión con los Grandes Contribuyentes.

Los grandes evasores y beneficiarios de los negociados capitalistas del distrito van a determinar que porcentaje de aumento deberá abonar cada familia trabajadora.
Los zorros cuidan el gallinero.
Por los servicios prestados los concejales se aumentaron la dieta a ¡$ 9000! Una medida que incluso transgrede la ley orgánica de municipalidades que fija que el haber de un concejal no puede superar los 5 sueldos del escalafón mínimo de un empleado administrativo municipal. Ahora superaría los 10 sueldos mínimos.
Nuestro partido en su plataforma, plantea que el salario de un concejal no debería ser superior al de un obrero calificado.
Estas medidas antipopulares están siendo tomadas en el mayor de los sigilos y del desconocimiento del pueblo de Vicente López. Pretenden ser presentadas como hechos consumados.

El Partido Obrero plantea:

Ningún desalojo de familias trabajadoras por deudas de tasas municipales.
Ningún aumento del A.B.L. a los poseedores de vivienda única, jubilados y trabajadores que tengan ingresos menores a la canasta familiar. Que los aumentos recaigan sobre las mansiones y los grandes grupos capitalistas asentados en el distrito. Que esos ingresos se vuelquen a salud, infraestructura en los barrios y a un plan de viviendas populares. El PO se opone a los negociados en marcha con los emprendimientos costeros, que crean una fabulosa especulación inmobiliaria. El distrito necesita de un plan de viviendas populares en las barriadas.
¿Adonde van los fondos de uno de los municipios más ricos del país? Que se abran los libros de contabilidad de la Municipalidad para que una comisión de vecinos elegidos por las Asambleas Populares verifique el destino de los impuestos que nos cobran.
Aumento de los salarios municipales: mínimo igual al costo de la canasta familiar. Pase a planta permanente de los trabajadores contratados, de planes, pasantías, que trabajen para el municipio.
Doble aguinaldo a los trabajadores municipales, para hacer frente a la inflación galopante.

El Partido Obrero llama a movilizarse contra el aumento del ABL y de las dietas de los concejales.
El jueves 6, desde las 9 hs. frente al Concejo Deliberante en Maipú y Entre Riconcentración popular y radio abierta. ¡Acerquese!