La lucha del Casino

OCHENTA DIAS DE LUCHA



La gigantesca lucha del Casino ya llega a los 80 días; ya está inscripta entre las que dejan huellas en la vanguardia obrera del país.


Al calor de la huelga se han realizado acampes en la puerta del Casino y en Plaza de Mayo, decenas de movilizaciones, se ha creado un gran fondo de huelga, ya se han publicado ocho boletines de informaciones del conflicto, se llevan realizados dos plenarios de trabajadores que resolvieron acciones comunes de fábricas en lucha con activistas y cuerpos de delegados combativos y los partidos de izquierda. El último de estos plenarios aprobó una jornada nacional de lucha para escrachar a Cristóbal López en todo lugar donde éste tuviera intereses económicos, realizar actos y manifestaciones de apoyo a la lucha del Casino, y por el triunfo de todas las luchas en el resto del país.

La jornada nacional se realizó el 25 de enero en Chaco, Córdoba, Mendoza, Santa Cruz, Rosario y Mar del Plata. En Buenos Aires se realizó en el hipódromo de Palermo y en Puerto Madero. La jornada nacional fue un duro golpe para los intereses económicos de este "protegido" de Kirchner.


López, como el vaciador Taselli, o como lo fue Yabrán en su momento, está quedando frente a los ojos del pueblo con el sello de los empresarios mafiosos, con negocios sucios amparados en la fuerza de las patotas del turf, del Somu y de Aleara, y en el poder político nacional. La Nación y Perfil ya han editorializado sobre las andanzas de López: alertan sobre las posibilidades de que haya en sus negocios de juego una extraordinaria estafa al fisco y se lave dinero. Pero el respaldo oficial le da a López total impunidad.


Los trabajadores tienen una propuesta de salida al conflicto. Pero lo que hay frente a ellos, por ahora, es una cerrada negativa del Ministerio de Trabajo a sentar a las partes en conflicto. Tampoco se han abierto puertas de negociación en las discusiones que se llevaron a cabo con la CGT, la CTA, los organismos de derechos humanos, con la propia Iglesia y con el ARI a través de Carrió. Estamos ante una patronal que quiere a toda costa enterrar para siempre una dirección obrera que arrancó conquistas que no logró ningún casino en el país, que retiene para sí la totalidad de la caja de empleados y donde no se puede despedir arbitrariamente, o maltratar a los trabajadores como se hace en el hipódromo, una verdadera cárcel de trabajadores.



A pesar de todos los intentos por quebrarla, la huelga se mantiene firme. Una nueva asamblea realizada el lunes 28, con 400 compañeros, votó un nuevo "chalecazo" para el miércoles 30 en el Obelisco. Ese día culminará la gran pegatina de 23.000 afiches que muestran en una foto los 504 trabajadores de Aleara que se mantienen en huelga. El propósito del nuevo "chalecazo" es quebrar el boicot a la huelga de los grandes medios, coimeados por Cristóbal López.

Luego del "chalecazo" se marchará al Ministerio de Trabajo, a reclamarle a Tomada que "conmine a la patronal" a negociar con los representantes de la huelga. Hasta ahora, el Ministerio ha apoyado a las burocracias del Somu y de Aleara, y desconocido a la verdadera dirección del conflicto: el cuerpo de delegados del Casino.

Para el viernes 1° estará planteado un nuevo bloqueo de Puerto Madero para reclamar el retiro de la Prefectura de las puertas del Casino y de las inmediaciones de la zona, por la reincorporación de todos los despedidos para impedir con un piquete de convencimiento la entrada de carneros y clientes.

La huelga de Casino no afloja.

Declaraciones de Altamira ante el derrumbe de las bolsas

“Con un derrumbe de las bolsas asiáticas, que llegó al extremo de un caída del 11% en India y del 6% en Hong Kong, se ha derribado el mito de que Asia rescataría al capitalismo mundial de la crisis que se ha iniciado en los Estados Unidos”, declaró Altamira al comentar las noticias financieras del día.
“La debacle fue liderada, entre otros, por empresas de China continental, lo cual es otra demostración del carácter infundado de la tesis que pretende insularizar la crisis al mercado hipotecario de los Estados Unidos. China atraviesa por una enorme burbuja financiera y por una gigantesca sobreinversión industrial e inmobiliaria, que quedarán expuestas en las próximas semanas”. Altamira dijo también que la generalizada crisis bancaria de Estados Unidos puede concluir con un default generalizado de títulos u obligaciones privadas.


Altamira añadió “que la caída de la Bolsa y de los títulos públicos de Argentina (y especialmente Brasil) revela que los mercados emergentes no ‘compensarán’ la crisis norteamericana”. Destacó que “al originarse la ola de quiebras del lunes en Asia, se hunde también el mito de que los precios de las materias primas están a salvo de la crisis financiera. Se ha puesto de manifiesto, añadió el dirigente del Partido Obrero, una crisis de sobreproducción de gran envergadura. Las consecuencias sociales y políticos de lo que está ocurriendo no tendrán atenuantes, en especial para los gobiernos nacionalistas burgueses que han apostado su futuro a un crecimiento indefinido de las cotizaciones de las materias primas”.

Altamira destacó, por último, que el desafío para la clase obrera es defender sus condiciones de vida, como el derecho a la vivienda y al empleo, y que la crisis la deben pagar los propios capitalistas. También advirtió contra la tentativa ideológica de los gobiernos de transferir las causas de la crisis a las llamadas ‘causas externas’, para ocultar que ella pone de manifiesto los límites insalvables del régimen capitalista.

Al final García es Pro

Pasadas las elecciones, el régimen de García muestra su verdadera cara:


  • anuncia un paquete de aumentos (promedian el 74%) en las tasas de alumbrado y barrido
  • abandona las promesas de construcción de viviendas populares, liquida directamente la secretaria de vivienda
  • los ediles aumentan sus propias dietas a… ¡$ 9000!
  • los vecinos de Melthis, planta funguicida contaminante, que a través de la lucha se logro cerrar, descubren que además, tienen cromo en la sangre
  • para no ser menos que Macri ha despedido a 300 trabajadores municipales (sobre un plan autoproclamado de 900) 60 de urbanización e higiene, etc.

¿Por qué los despide?

No va a decir que son ñoquis, ya que serían ñoquis nombrados por el propio García.

Un empleado contratado que cumple funciones de mantenimiento en el cementerio ¿es un cargo político?

Se dice que tomaría nuevos 900 trabajadores. Entonces el objetivo es: disciplinar a los trabajadores municipales al gobierno de García, tomar gente afín de sus comités y punteros para ‘obligarlos’ a concurrir a eventos del gobierno, a cambio de mantener su trabajo.

Esto indica lo pérfido, especialmente en área estatal, del trabajo contratado.

El PARTIDO OBRERO rechaza los despidos y plantea su reincorporación.

Llama la atención, que la dirección del Sindicato de los Municipales, Víctor Pirillo, no haya abierto la boca al respecto.


Proponemos:


Cese inmediato de los despidos, reincorporación de los cesanteados, pase a planta permanente de todo trabajador contratado, salario igual a la canasta familiar (los ediles que ganen el doble del salario de un trabajador municipal), elección de delegados mediante asamblea en los lugares de trabajo.

No a la disolución de la Secretaría de Vivienda, preparemos un congreso de la vivienda para impulsar la lucha por un plan de construcción de viviendas populares.

Derogación de las ordenanzas que aumenten las tasas municipales.


PARTIDO OBRERO Vicente López 20-1-08

povtelopez_medios@yahoo.com.ar



Voceros: Federico Decoppet 15-6266-1202

Pedro Kairuz 15-6667-0694



Altamira calificó como “bravuconada” la intención Macri de ‘reglamentar’ las manifestaciones sociales y políticas

Al denunciar el propósito de coartar la libertad de manifestar, Altamira dijo, en declaraciones radiales, que “no había que dar por el pito más de lo que el pito vale”, esto porque Macri no tiene condiciones para imponer sus fantasías anti-democráticas y de que en realidad se trata de una “pugna con el gobierno nacional para ganar la llamada iniciativa política”. Altamira justifica sus dichos en que esa reglamentación “es inconstitucional, está fuera del ámbito del código convencional y de la jurisdicción de la justicia municipal, y en que Macri no tiene ni la capacidad política ni los medios institucionales para llevarla adelante”. Para Altamira “se da la paradoja de que el que posa de garantista manda la gendarmería al sur y la Prefectura para defender a su ‘cumpa’ Cristóbal López”, mientras que Macri aparece como “un tigre sin dientes”. Macri, insistió Altamira, solamente puede imponer sus designios “si cuenta con la colaboración de las burocracias sindicales o populares, como acaba de ocurrir con la aceptación del fallo, por parte de la UOCRA, que la condena a hacer trabajos comunitarios por haber salido a la calle a protestar contra los crímenes sociales conocidos como accidentes de trabajo”. “Nos preguntamos”, se interrogó Altamira, “quién le aconsejó a Macri a salir con este tema cuando la ciudadanía porteña corta las calles para protestar por los cortes de agua y luz que le están haciendo la vida imposible en este verano” Altamira denunció, por último, que “las libertades democráticas aparecen como el jamón del sándwich en una pugna entre dos partidos del sistema para ocupar espacios políticos a expensas de los derechos de los trabajadores y de la ciudadanía”

PO 1024 Publicado 17/01/2008



A Macri no se le ocurrió nada mejor que anunciar la penalización de las manifestaciones callejeras cuando la falta de agua y de luz ha vuelto a sacar las cacerolas a las calles y cuando los diarios anuncian que los piqueteros han sido responsables por sólo el 10 por ciento de los cortes de vías públicas en 2007.


Como se puede ver, la pólvora del intendente del PRO está mojada.

La Municipalidad de Buenos Aires no tiene ni la capacidad ni los medios para imponer una liquidación del derecho de protesta.

El Código Contravencional del distrito no puede anular un derecho constitucional, ni tampoco pueden hacerlo los jueces porteños.

La reciente sanción judicial a la Uocra, por los cortes de calles con los que expresó su repudio a los crímenes patronales que están representados por los accidentes de trabajo, solamente adquirió eficacia porque la burocracia de ese sindicato decidió aceptarla.

Sin la complicidad de la burocracia sindical, los anuncios de Macri no son más que quimeras.

Quien sí reprime, aunque no haga declaraciones, es el gobierno nacional, como lo demostró en el pasado la Gendarmería en el sur y como lo demuestra ahora la represión contra los trabajadores del Casino de Puerto Madero y contra los de la petrolera Oil.

El matrimonio oficial no solamente cuenta con la Prefectura y la Policía - también cuenta con las patotas y los matones del Somu, Aleara o de Alberto Fernández.

Tampoco disimula las razones que tiene para reprimir: defender las máquinas tragamonedas de su compadre Cristóbal López y el afán de la burocracia de los juegos de azar de quedarse con la caja de propinas de los empleados.

La represión para defender los negocios de sus compinches es el único ‘canje humanitario' que conocen los inquilinos de la Casa Rosada.

Macri quiere ‘robarle' la iniciativa a un gobierno nacional que está paralizado por las contradicciones de su política, pero no tiene los medios ni la capacidad para sus ambiciones.

Simplemente enuncia la agenda de la clase capitalista para que la imponga el gobierno nacional.

Las libertades democráticas resultan las víctimas de esta disputa de clanes capitalistas para ocupar los llamados ‘espacios de poder'.

Los trabajadores, lejos de dejarnos intimidar, tenemos que tomarles las medidas exactas a nuestros adversarios.

La cargada agenda reivindicativa de los trabajadores argentinos no admite ningún recorte de sus derechos de protesta, acción y organización.

PO 1024



Luego de la inmensa movilización de los municipales porteños del 3 de enero, con más de 30.000 trabajadores en la calle, la burocracia del Sutecba tiró la toalla y entregó a los despedidos. A Enrique Pistoletti, secretario de prensa del Sutecba, se le escapó, en declaraciones a La Nación (9/1), que "es un alivio para ambas partes poder limitar un conflicto".

Los despidos de más de 2.000 contratados habían provocado una reacción inmediata de los trabajadores. En la movilización del 3 de enero se vieron banderas que reclamaban, además de la reincorporación de los despedidos, el pase a planta permanente, el aumento salarial y el 82% móvil para los jubilados.

Sin haber conseguido absolutamente nada de lo reclamado, el Sutecba levantó el paro de 72 horas. El gobierno de la Ciudad fue a la cita planteando que no se revería nada de lo resuelto; no se puso en discusión la reincorporación de los 2.300 cesantes; por el contrario, se acordó todo un plan de racionalización de la planta de trabajadores de la Ciudad.

El acta abre un censo del conjunto de los trabajadores municipales, contratados y de planta, y sostiene que "todo aquel que no esté realizando una tarea útil para el vecino, no será renovado" (Acta, 8/1). Se ha enviado al "limbo" al conjunto de los trabajadores contratados. De la reunión se salió peor de lo que se había entrado.

La desregulación de la OBSBA

La desregulación de las obras sociales, a partir de 1997, sirvió para engordar el negocio de las prepagas, que recibieron una transferencia masiva de afiliados sindicales mediante contratos de concesión y gerenciamiento. Los convenios terminaron aumentando los padrones de las pre-pagas entre los afiliados de mayores salarios (y aportes).

La función de la intervención de la OBSBA es sumarla a la desregulación. El botín es enorme: 120.000 afiliados con sus familias y 70.000 jubilados. El de la OBSBA podría ser la punta de lanza de un proceso de privatización más vasto, que incluya a las obras sociales provinciales y universitarias.

La ley que interviene la obra social de los estatales porteños puso de manifiesto un consenso extraordinario en el avance de la privatización de la salud, desde el macrismo al centroizquierda. Los legisladores de la Coalición Cívica votaron la intervención. El kirchnerismo, por su parte, estuvo ausente de la sesión (aunque el macrismo ya había logrado quórum), para no verse obligado a repetir que apoyan la desregulación de la obra social. Al no bajar al recinto, evitaron poner de relieve su coincidencia con Macri y Carrió. Al mismo tiempo, se ahorraron un choque con la burocracia de Sutecba. Incluso el legislador Hourest, que votó en contra del proyecto Macri-Carrió, reivindicó el principio de la "libre opción", siguiendo la conocida posición de la CTA y ATE. Se desprende de lo ocurrido que existe una virtual unión nacional para meter en el registro desregulatorio a las obras sociales que aún están al margen.

Sutecba apoya la desregulación

Después de la ley de intervención a OBSBA, la Justicia dictó un nuevo fallo que acepta la intervención aunque "ceñida a la tarea de instrumentar la desregulación (dejando) en suspenso el desplazamiento del directorio" (Página/12, 15/1). Sutecba anticipó que no apelará esa decisión: "No nos oponemos a la desregulación siempre que se aseguren las prestaciones a los jubilados y a los pacientes con enfermedades crónicas", señaló a ese mismo diario el secretario de prensa del gremio. La burocracia municipal se apresta a participar en la privatización de la salud de los estatales porteños.

En la sesión de la Legislatura, Hourest denunció que estaba avanzado un acuerdo entre Sutecba y UPCN para el traspaso de afiliados en favor de Unión Personal, la obra social regenteada por Andrés Rodríguez. Después de haber desquiciado Obsba durante años, la burocracia acepta ingresar ahora en la desregulación, lo que les asegurará una jugosa comisión por cada afiliado "traspasado".

El vaciamiento de las obras sociales por parte de la burocracia tiene una salida muy distinta de la pactada en OBSBA. Plantea, en primer lugar, la democratización de los sindicatos y de la gestión de las obras sociales. A partir de esto, se propone la concentración de la atención hospitalaria y las obras sociales en un gran sistema público de salud, bajo gestión de los trabajadores, para garantizar el derecho a la salud al conjunto de la población.

Marcelo Ramal y Alfonso Villalobos

CASINO

Se quebró otro intento de derrotar la huelga

Cambió el escenario, no la lucha

Una decisión aberrante del juez Oyarbide dio lugar a la apertura del Casino, clausurado el 9 de diciembre por la jueza Servini de Cubría. La resolución de Oyarbide fue un verdadero bando militar que amplió el radio de acción de la Prefectura para impedir el bloqueo de las instalaciones del Casino por parte de los huelguistas. La resolución establece un verdadero estado de sitio de la zona adyacente al puerto.

La apertura se produjo luego de que el Ministerio de Trabajo, que abiertamente saboteó la posibilidad de sentar a la patronal con los representantes de los trabajadores, hiciera lugar a un pedido conjunto de la burocracia de Aleara y la patronal para que se abriera el Casino y se "liberaran" las puertas de entrada por medio de la Prefectura.

Tanto la patronal como la burocracia (que sacó afiches al respecto), suponían que los luchadores del Casino instalados en la Plaza de Mayo habían quedado aislados del conjunto de los trabajadores. Actuaron con la expectativa de que una apertura con la "garantía" de la Prefectura produciría una "corrida" que desmantelaría la lucha.

Para sorpresa de unos y otros, los trabajadores del Casino se fueron de la Plaza de Mayo y convocaron a una memorable asamblea en el Parque Lezama con más de 400 trabajadores de Aleara, que votaron por unanimidad continuar la lucha hasta que la empresa se sentara a discutir con sus representantes el conflicto.

La patronal no conocía exactamente el pulso de la situación. Sí lo conocían los dirigentes de la huelga que, a través de su boletín de informaciones de la lucha, habían llegado casi al 80% del personal; sabían que aun los que no participan abiertamente del piquete apoyaban la lucha, pues saben que una vuelta al trabajo sin los delegados y sin los activistas transformaría al Casino en la misma cárcel que es el Hipódromo de Palermo (en el que también está Cristóbal López).

La patronal fracasó estrepitosamente en el intento de cambiar despidos por arreglos que dejara afuera sólo a los activistas. Hasta el día de hoy, sólo siete de los 97 despedidos aceptaron la indemnización. Se han producido algunos retiros voluntarios de sectores que no participaron de los piquetes y también entre los propios carneros, que no aguantan la presión del 90% de sus compañeros afuera luchando y un Casino semidesierto dominado por las patotas de Aleara y el Somu más la Prefectura. Aunque son despidos encubiertos, estos arreglos no le sirven a la patronal pues no afectan el corazón de su problema: que el activismo se mantiene firme en la lucha. A pesar de los dos meses, no han podido derrotarlo ni con patotas, ni con la Prefectura ni con las burocracias sindicales del Aleara y del Somu.

Batallas en las puertas
del Casino

Luego de la asamblea de Lezama, los compañeros marcharon, con las trabajadoras del Casino y las madres de los trabajadores al frente, ante las barbas mismas de la Prefectura, que dispuso un bloqueo con más de 700 efectivos para impedir que se reinstalara el piquete en las puertas del Casino. Los acompañaron decenas de activistas, delegados, comisiones internas y una fuerte columna de mas 400 compañeros del Partido Obrero.

A partir de allí se inició un bloqueo que impidió la llegada de las combis y los clientes, restaurando en el puerto el acampe de Plaza de Mayo. Cambió el escenario pero no la fuerza del conflicto. Oyarbide, la patronal y el Ministerio de Trabajo sufrieron una primera derrota. Al segundo día de acampe, mientras los trabajadores seguían armando su boletín de informaciones de la lucha, recibían muestras de solidaridad de los vecinos de la costanera Sur y de la inmensa cantidad de camioneros que pasan por el puerto. Ese día realizaron un festival y comenzaban a llegar delegaciones obreras en apoyo a la lucha.

La patronal, a escondidas, comenzó a hacer entrar a los carneros por el barrio de la Boca a través de un catamarán que atravesaba las fétidas aguas del Riachuelo con más policías que trabajadores y clientes. Al salir a la luz la maniobra, una delegación de madres de Casino realizó un valiente piquete en el embarcadero denunciando ante todos los medios a la patota de Aleara y a la Prefectura. Lo que produjo otra derrota, esta vez en el pintoresco "Caminito". No caminó más el Catamarán de carneros y clientes.

Cerrada la entrada por la Boca y con las entradas bloqueadas en las adyacencias del Casino, no llegaban clientes y había muy poco personal. Entonces se puso de manifiesto crudamente todo el poder del Estado a favor de la patronal amiga de Kirchner. La Prefectura, sin mostrar ninguna orden, avanzó violentamente sobre el piquete pateando todos los enseres del acampe y a palos expulsó a los trabajadores hasta la calle Madero, donde termina su "jurisdicción represiva". A los 15 minutos llegó el "apoyo" de la Federal que, también sin orden alguna, fue haciendo retroceder a los trabajadores del Casino, también a palos y empujones, hasta las escalinatas de la Facultad de Ingeniería. La Federal detuvo a un trabajador.

Si López, la Federal y la Prefectura creían que el desalojo era el fin de la huelga volvieron a equivocarse. Los delegados convocaron una nueva asamblea a las seis de la tarde en las escalinatas de Ingeniería. Volvieron a concurrir 400 trabajadores del Casino. En asamblea, rodeados de la solidaridad de la izquierda y de fábricas movilizadas como Parmalat, decidieron volver a la puerta del Casino. Casi 1.500 compañeros recorrieron otra vez el camino hacia las puertas del Casino y volvieron a reinstalar el piquete ante el asombro de los más de 300 infantes de la Prefectura y los gerentes de la empresa que creían que habían triunfado en el "operativo desalojo".

Una vez en el lugar, volvieron los bloqueos que debilitaron el ingreso de clientes. El martes 15, otra multitudinaria movilización de solidaridad de más de 2.000 compañeros vino en apoyo del piquete fortaleciendo el ánimo de estos grandes luchadores.

Luchamos para ganar

La huelga del Casino ya lleva más de 60 días. Sólo con leer la crónica de los últimos acontecimientos se aprecia que empieza a entrar en la historia de las grandes luchas obreras. Los trabajadores han sorteado enormes obstáculos. La lucha ha templado una dirección joven que ha realizado un curso acelerado de cómo funciona el Estado al servicio de las patronales. Están enfrentando al frente unido de patotas del Somu, de Aleara y del Turf, a la Prefectura, a la Federal, la complicidad de jueces laborales, civiles y penales y a un Ministerio de Trabajo al Servicio de Cristóbal López, que nunca quiso sentarse a discutir.

La juventud trabajadora es la emergente obrera más importante de este período: el Casino, los trabajadores de los "call center", los de los supermercados; los conflictos obreros son dirigidos, en su inmensa mayoría, por jóvenes sin gran experiencia sindical, pero con una voluntad de lucha que los postulan como el futuro del modelo de la clase obrera. Tienen dos cuestiones en común: un repudio generalizado a los métodos de flexibilización laboral y un gran desprecio por la burocracia sindical a la que ven actuar directamente contra las huelgas y en defensa de las patronales.

Mantengamos el sistema de asambleas casi diarias que se ha instaurado, fortalezcamos el Boletín de informaciones de la lucha, que anuda lazos con los compañeros que no están en el piquete, pero se niegan a ir a trabajar a un Casino militarizado. El Boletín, entregado en la casa de cada trabajador, mide nítidamente el verdadero espíritu que reina entre los compañeros. Mantengamos y fortalezcamos el acampe, rodeándolo de solidaridad, impulsando otras movilizaciones y continuando el asedio a una empresa que está perdiendo millones de pesos con la huelga. Estas son las principales llaves para obligarlos a negociar.

Juan Ferro

Menos mal que no fue a Somalia

La tentativa de Kirchner y de Chávez de dejar atrás el asunto del ‘valijazo’ (y aún la derrota del referendo de la reforma constitucional en Venezuela) con una liberación exitosa de un grupo de rehenes en Colombia ha concluido en un sonoro fracaso.

A fuerza de repetidas diatribas contra el ‘imperio’, los dos parecieron haber olvidado la fuerza efectiva del imperialismo.

Da la impresión de que los Kirchner se creyeron que Bush se iba a ver obligado a entregarles en bandeja una victoria diplomática después de haber despotricado para que les “devuelvan al fugitivo”.

Es altamente probable que la liberación de los rehenes se produzca, e incluso que progresen las negociaciones para el “canje humanitario”, pero el imperialismo aún tiene los medios para determinar sus condiciones políticas.

El “plan Colombia” ha fracasado, por cierto, en derrotar a las guerrillas de las FARC e incluso en poner fin a las discordias dentro del narcoestado colombiano, pero como demuestran las mismas dificultades para proceder a la liberación de los rehenes, la guerrilla se encuentra completamente aislada y carente de iniciativa política.

En Somalia, Kirchner hubiera podido anotarse un éxito (menos mal que no fue), pero el canje colombiano es un reflejo de toda la crisis del imperialismo en América Latina y de las históricas limitaciones del nacionalismo burgués.

Contenido de las iniciativas bolivarianas

Hugo Chávez tiene ideas más claras que el pingüino argentino (el cual sólo está movido por el afán de no incomodar la gestión de su mujer), por eso ha dicho desde el principio que su propósito era dar el puntapie inicial a un proceso de ‘pacificación’ en Colombia. En el enfoque bolivariano, un tránsito indoloro del conflicto bélico a la democracia, sumaría a la causa de la integración latinoamericana. Chávez sustituye de esta manera, en la agenda latinoamericana, por su absoluta cuenta, los objetivos originales de la guerrilla colombiana, que eran la destrucción del Estado narcotraficante y la realización de una revolución agraria. Los propósitos revolucionarios históricos de la guerrilla quedarían de lado, como ya ocurriera en Centroamérica con las revoluciones y guerras civiles en Nicaragua, El Salvador y Guatemala. De todos modos, no es el Alba sino el Alca, lo que se ha impuesto en esas naciones, incluso con la colaboración de las fuerzas en el pasado guerrilleras. El propio Chávez acaba de asentir al acuerdo de libre comercio entre Israel y el Mercosur, sin siquiera reparar que se premia a un país que bloquea económicamente a los territorios ocupados de Cisjordania y Gaza; que impide que estos se beneficien del acuerdo de comercio; y que usurpa la posición y los recursos comerciales de la población árabe sometida. A Bush no debería disgustarle una ‘pacificación’ a la centroamericana, pero de ningún modo la acepta bajo el patrocinio de Chávez. La cuestión colombiana se ha transformado de este modo en otro de los terrenos donde prueban fuerza el imperialismo y el nacionalismo latinoamericano — o sea donde se ventilan los términos de un compromiso. Luego de la derrota del Sí en Venezuela es difícil que lo primero que se le ocurra a Bush sea disiparla ofreciendo un éxito al chavismo en el plano diplomático. En forma simultánea, Chávez acaba de decretar una amnistía a los golpistas condenados de abril de 2002 y a los saboteadores del lock-out empresarial de fines de ese año. Toma de este manera una de las banderas de los chavistas que rompieron con él cuando lanzó el proyecto de reforma constitucional — como el general Baduel y el partido Podemos. Se trata de la contrapartida al ofrecimiento pacificador para Colombia.

Patria, sí; colonia, también

Kirchner se volvió de la selva sin nada en las alforjas. La operación distraccionista en la cual se había embarcado ha fracasado. El ‘valijazo’, los ‘tarifazos’, las paritarias y el caso Febres (que frustra el juicio oral contra la dictadura) vuelven por sus fueros. Horacio Verbistsky, un reconocido ‘lobbysta’ del Departamento de Estado norteamericano, del partido demócrata y del diario Washington Post, también ha ofrecido su mediación, desde Página/12, pero no sobre los rehenes sino sobre el asunto de la ‘valija’, para que Bush y Kirchner lleguen a un entendimiento a expensas de Chávez y de la impunidad para el delito. Los dos pierden en el enfrentamiento, según este cabildero, porque habían prometido un acercamiento apenas subiera Cristina K. Como dijimos en un editorial anterior, el griterío del matrimonio oficial apunta a conseguir que los yanquis disimulen el papel de los argentinos en el ‘valijazo’, o sea que se lo carguen exclusivamente a ‘la revolución boliviariana’. La caja propia ha sido siempre una sepulturera del nacionalismo (burgués) latinoamericano.

De ‘tarifazos’ y ‘argentinizaciones’

Los Kirchner pueden haber sido groseros con eso de que “devuelvan al prófugo” que ellos empujaron para el otro lado de la frontera, pero no han dado ni un pasito atrás en la onda tarifaria que alcanzó al transporte, que ya ha afectado a las naftas, que será seguido por la electricidad y que fue acompañada por el doble aumento del impuesto inmobiliario en la Capital. Ni mucho menos han retrocedido en el negociado de la ‘argentinización’ de Repsol — que solamente se explica porque tiene embutido un aumento aún mayor de la tarifa de los combustibles. Es decir que la ‘indignación’ matrimonial se detiene en el umbral de los monopolios protegidos por los estados imperialistas. Incluso se largó el cambio de horario para blanquear de este modo la crisis energética. El periodismo se puso de acuerdo en anunciar que estos encarecimientos eran largamente debidos luego de ocho años de congelamientos, pero se ocuparon en ocultar que son los primeros pasos en un cuadro que es ya altamente inflacionario. La crisis financiera mundial apunta ya a un derrumbe de las monedas más fuertes, y por lo tanto a una mayor inflación internacional, como consecuencia de la gigantesca emisión monetaria destinada a rescatar a los grupos en bancarrota. Que la cotización del oro haya superado, en moneda corriente, los registros históricos de todos los tiempos, es una prueba de que el desajuste financiero, tanto público como privado, es imparable.

Ojo con las paritarias

¿Por qué sorprenderse de que el gobierno quiera apurar las paritarias, que deberían iniciarse en marzo, para sacar los convenios entre gallos y medianoche sin la menor consulta a los afiliados y a las bases? El conjunto de la situación política e internacional otorga a las paritarias un lugar central; son el nudo de cruce de las innumerables contradicciones en presencia. El antecedente de los reclamos de un aguinaldo extra o doble a fin de año constituye un acicate para la nueva lucha por las paritarias. La tenacidad de las luchas que están en desarrollo, principalmente la del Casino, pero también la del Subte y la del Pescado de Mar del Plata, son otro factor de empuje. Lo mismo ocurre con la decisión de los docentes autoconvocados de Salta de no iniciar el ciclo lectivo y de rechazar, con anticipación, todas las maniobras de conciliación y de ajustes salariales truchos empleados por el gobierno en el pasado.

Una política, una convocatoria

En este cuadro tenemos que largar la lucha por las paritarias con toda determinación. Uno, que los anteproyectos sean discutidos en asambleas; dos, que los aumentos salariales se rediscutan cada tres meses, en función de la marcha de la inflación; tres, que el cálculo de la carestía quede a cargo de las organizaciones sindicales; cuatro, que se establezcan comisiones obreras de seguridad e higiene; cinco, que se revean las normas de flexibilidad laboral, bajo control de una comisión obrera; seis, que las tercerizadas formen parte del convenio de la empresa principal; siete, que los sindicatos verifiquen en cada lugar de trabajo la eliminación del trabajo en negro.

El desarrollo de estos reclamos no puede quedar subordinado a las condiciones particulares de cada empresa o lugar de trabajo. Es necesaria una agitación general. Es necesario que todas las organizaciones de activistas obreros, que se alinean contra la burocracia sindical, larguemos una campaña de agitación y de organización, para hacer prevalecer una orientación clasista frente a las paritarias en cada sindicato.